Hoy es día de víspera de Navidad y voy a comentar un poco las costumbres de aquí a la hora de pasar esta noche tan especial para los norteamericanos del área de St. Louis.
Para ellos la Navidad es una época realmente especial. Cuando uno recorre las calles de los vecindarios se da cuenta de ello rápidamente. Todas las casas sin excepción lucen grandes bombillas y una decoración navideña a veces exagerada para mi gusto. A veces entre los vecinos hay hasta piques a ver cual de ellos tiene la casa mejor decorada. Sé del caso de uno de ellos, que todos los años se pica con el resto y siempre intenta tener la casa mejor decorada de toda la calle. Desde luego el sentimiento navideño lo tienen más arraigado que el nuestro, de eso no hay duda.
Volvamos a nuestra víspera de Navidad. En líneas generales se suele vivir como nosotros lo entendemos, es decir, una noche en familia con una gran cena y buenos deseos para todos. Se reúnen un par de horas antes de cenar, comen como si pensaran que no volverán a hacerlo en la vida y la mayoría no alarga la noche para irse a dormir. Hay gente joven que luego sale a beber con los amigos y estirar un poco más esta noche especial, pero por lo que he visto gran parte de la gente se suele retirar temprano para levantarse lo antes posible y descubrir los nuevos regalos que les habrá dejado Santa Claus. No se complican mucho la noche, lo único que se complican es la digestión con los atracones que se pegan. Madre de Dios, que forma de tragar!!
Para mí ha sido una noche agridulce. Por una parte no he podido celebrarla como me hubiera gustado con un nuevo amigo español (Ferrán) que vive en Springfield (Missouri), pero al menos mi gran amiga y vecina Michele me ha invitado como uno más de la familia y he podido tener una buena cena con ellos. Más tarde hablaré de Michele en una entrada que quiero dedicarle especialmente, ya que ha sido uno de mis grandes apoyos para aclimatarme aquí, aparte de llevarme muchas mañanas a trabajar. Qué habría sido de mí sin Michele estos primeros días...
Otra de las sorpresas agradables y que me ha hecho recordar mucho España es que en un canal han empalmado seguidas las tres primeras películas de Star Wars. La única diferencia es que esta vez me las he tragado en inglés. Creo que si no las hubiera visto ya por lo menos 15 veces y me las supiera casi de memoria, me habría enterado más o menos de un 60%, lo cual no está mal para mí teniendo en cuenta que es todavía el principio. En eso sí que se parecen a nosotros, todo el día poniendo películas típicas de Navidad a todas horas.
Para finalizar, sólo quiero desear a todos felices fiestas y que me enviéis algún turrón de chocolate, que aquí no hay. 200 millones de golosinas en todas partes y no hay forma de encontrar ni un mísero turrón. Qué le vamos a hacer... Merry Christmas!
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