viernes, 25 de diciembre de 2009

El primer restaurante

Venga, que no pare la cosa. Tal y cómo os comenté en el post de 'Christmas Eve', la gente cena y se retira pronto a la cama, y claro, yo acostumbrado a las fiestas de Nochebuena de España no me podía ir a dormir tan temprano, así que para pasar el rato me pondré a escribir para el blog, que tengo que dejarlo actualizado antes de mi primer mini-viaje por el país.

El otro día con motivo de la despedida de Andrés (el huevón) de la empresa, nos llevaron a comer a un restaurante. Aquí los restaurantes y los fast food se parecen muchísimo en apariencia por el exterior, de hecho, todos los edificios se parecen mucho y a veces el paisaje urbanístico se hace realmente aburrido. Pero lo de verdad importante es la calidad de la comida. En los fast-food no hace falta decir lo que se puede uno encontrar allí, la calidad siempre es la misma y no hace falta ni comentarla. En los restaurantes se puede esperar de todo. Algunos de ellos son de baja calidad y otros, aún ofreciendo el típico filete a palo seco, son bastante buenos con respecto a la calidad de la carne, otra cosa es lo bien que la cocinen.

A nosotros en concreto nos llevaron a un restaurante de la cadena LongHorn Steakhouse:

  http://www.longhornsteakhouse.com/

En el menú no había mucha variedad. El 80% de los platos que ofrecían en la carta eran basados en carne, pero aún así tengo que decir que quedé bastante satisfecho con el resultado final. Algunos de mis compañeros pidieron su clásico filete de carne a la brasa, otros alguna ensalada, y yo en concreto pedí un plato de salmón con una patata asada rellena. Al principio tenía mis reservas sobre la forma en que cocinarían el salmón aquí, ya que por esta zona no se ve mucho pescado, pero me lleve una muy grata sorpresa. Al mirar la carta veía unos precios no muy elevados, aparte el restaurante pertenecía a una cadena de franquicias, si a ello unimos la fama que tiene la comida local de este tipo de locales en USA, todo me invitaba a pensar que la cosa no iba a acabar muy bien. Pero mira tú por donde, salí de allí con una sonrisa de oreja a oreja. Los presagios no eran alentadores, pero al final todo muy bien y si alguna vez puedo, no dudaré en repetir.

Así que my friends, si alguna vez queréis salir a cenar por aquí, mi advice (consejo) es que os gastéis 6 o 7 dólares más y vayáis a un restaurante antes que a un fast food. En este último la calidad es la que todos sabemos y nunca cambiará, mientras que en un restaurante puede salir algo mal, pero siempre esperas algo más y la calidad será mayor que en el otro. El problema, que a veces es común por aquí, es que donde os encontréis puede que no haya ninguno y estéis completamente rodeados por fast food, jojojojo...

Hasta la siguiente.

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