Como bien adivinaréis, en esta segunda entrada del blog contaré más o menos los trámites hechos en la embajada de EEUU y el proceso a seguir una vez allí dentro.
Cuando uno decide irse a USA una temporadita, es casi obligado el paso por su embajada situada en Madrid. No valen los consulados de Barcelona ni Valencia, hay que ir a la 'capi'. Para este paso obligatorio es necesario concertar una entrevista para un día determinado. Así que uno llama directamente por teléfono, te piden unos datos personales y se acuerda un día y una hora. Así de fácil. Si podéis llamar a la embajada desde un teléfono ajeno al vuestro mejor, porque el coste de la llamada por minuto es de atraco total.
En mi caso tuve mala suerte porque la entrevista fue para un martes a las 8:30, hecho que me obligaba a pasar la noche en algún hotel/pensión/hostal de Madrid y volver la misma tarde de vuelta a casa. Y aquí llegó la peor parte. Al ser una única noche la que debería pasar en la capital, intenté coger algo lo más barato posible ya que mi estancia en el alojamiento sería únicamente para dormir unas horas. ¡¡Craso error!! Si alguna vez dudáis entre gastaros 10€ más para un alojamiento en Madrid, a veces vale realmente la pena hacerlo. La pensión en cuestión hacía un olor a 'meado' que tumbaría hasta a la persona con peor olfato del mundo. Pero lo peor no era el olor a orina, era que se mezclaba con la lejía que echaban y eso hacía que todavía oliera peor. ¡Dios, qué tufo! Ya os podéis imaginar la cantidad de desodorante y colonia que me eché antes de ir a la embajada el día siguiente para intentar camuflar la pestilencia de la pensión.
La entrevista en la embajada no es gran cosa. Uno llega allí 15 o 20 minutos antes, pasa el registro de la entrada y te dan un número con el que te irán llamando por las diferentes ventanillas hasta 3 veces. La primera vez es para entregar los papeles que debes haber preparado con antelación (¡Ay amigo, que Cristo te ampare si se te olvida uno!); la segunda vez es para que te tomen las huellas de la mano digitalmente, es curioso todas las posiciones de manos que tienes que hacer para que te las tomen; y la tercera es para que te confirmen o denieguen la solicitud, o comentar contigo las pegas que puedan haber. Todo el proceso es bastante sencillo, sólo hay que acudir a la ventanilla a la que te llaman por tu número. La única pega es que se va acumulando más gente conforme ésta llega a la sala de espera y el proceso total puede llegar a durar varias horas.
Así que nada, una vez llegado allí me soltaron a las 2 horas y media (qué rápido) con mi visado J-1 válido para 18 meses en yankilandia, con lo que me sobró bastante tiempo para ver cosas que tenía pendientes de ver en Madrid. Coño, como me gusta esa ciudad, lo único que le falta es una playa.
Espero que os haya gustado este nuevo capítulo y os haya servido para que os hagáis una idea de como es una entrevista en la embajada de USA (por si un día tenéis que pasar una, nunca se sabe). Un saludo y hasta la siguiente entrada!
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