domingo, 20 de diciembre de 2009

La primera impresión

Hola otra vez amiguit@s en esta nueva y cuarta entrada del que espero sea uno de vuestros blogs preferidos. Ya sé que todavía soy principiante en estos menesteres, pero poco a poco intentaré ser mejor narrador, sobretodo para vuestro beneficio :)

En este nuevo capítulo de mi culebrón 'yankie' voy a centrarme en lo que es la llamada 'primera impresión' del medio, es decir, las cosas que suelen llamar la atención nada más uno pone pie en USA.

Al llegar al aeropuerto y bajar del avión uno ya empieza a sentirse un poco extraño. Más allá de que todo está en inglés y ya no hay prácticamente ninguna ayuda con el lenguaje, hay una ligera sensación de 'coño, ésto de venirme por 18 meses resulta que va en serio', como de que ya no hay marcha atrás posible.

Como conté en el capítulo anterior, al salir por la puerta me reuní con Andrés 'el huevón'. Junto con Andrés me dirigí a la cinta transportadora de las maletas, y tras darme cuenta de que mi segunda maleta realmente no estaba, nos dirigimos juntos a poner la reclamación. Una vez puesta ya nos dirigimos hacia la puerta de salida, es decir, hacia la entrada a esa desconocida tierra inhóspita y llena de peligros para un inocente mozo castellonense ávido de ver nuevo mundo. Qué bien, esta parte me ha quedado igual que Félix Rodríguez de la Fuente en sus documentales.

Uno cuando sale y se dirige al primer párking del aeropuerto lo primero que le impacta es el frío que hace aquí a mediados de diciembre. Nada más y nada menos que -7º, y eso que ésto es el Midwest. Si llega a ser la zona norte de Minnesota o Michigan se me congelan los mocos al tercer paso. Lo segundo que resulta extraño a la vista es el tipo de coches que hay aquí. En las zonas costeras me imagino que la tendencia de los automóviles será más europea y cosmopolita, debida a la variedad de razas y nacionalidades de estas zonas, pero aquí en el Midwest lo que imperan son las marcas nacionales. La gente es más tradicional en sus costumbres y el modelo de coches que suelen usar son de gran cilindrada, robustos y grandes. Creo que en aquel momento el 70% de los coches del aeropuerto eran 4x4, camionetas o mono-volúmenes. Ya dedicaremos otro capítulo a los coches estadounidenses.

Acto seguido, uno paga una tasa para salir del aeropuerto y se dirige a la 'highway', es decir, la autopista. En las zonas centrales de EEUU el transporte en coche es la gran vía por la cual la gente se desplaza, y eso ha conllevado a crear una gran red de autopistas para aligerar este masivo tráfico rodado. La autopista en sí es muy similar a las europeas, salvo en los colores de los cartelitos, las señales de tráfico y algunos detalles más.

Tras abandonar la autopista y dirigirnos al barrio donde residiré un buen tiempo, llega el aspecto que más resaltó a mi vista, y no es nada más ni nada menos que el típico barrio norteamericano que se ve en las películas. ¡Es totalmente clavao! Cada casita con su jardín, su garage con el coche dentro, la luz interior encendida, el perro, las luces navideñas listas dos semanas antes y, cómo no, ¡la banderita del país encima o cerca de la puerta! Creo que en todo el recorrido sólo habían un par de casas sin la bandera. Y el que no la tiene fuera, es porque la tiene dentro y por cualquier razón no puede colgarla en el exterior. Sí, aquí en el Midwest son realmente patrióticos. Oohh say can you seeeeeeee... (ya sabéis, el himno norteamericano) :D

Atravesada gran parte del barrio, finalmente llegamos a mi domicilio en la calle Bourbon Street de la pequeña localidad de Maryland Heights, a las afueras de St. Louis, Missouri. Lo concerniente a estos detalles supongo que vendrán mejor en posteriores entradas del blog.

Espero poner alguna foto en breve, si no ésto queda un poco descafeinado. En la empresa no me pagan mucho y es difícil ahorrar para una cámara y un coche barato de segunda mano. El hombre con el que vivo tiene una y espero echar unas cuantas fotos para que podáis ver cosas por el momento. Un saludo a todos y hasta pronto!

No hay comentarios:

Publicar un comentario