sábado, 30 de enero de 2010

Alitas de pollo

Como es costumbre, este viernes salí fuera a cenar, en este caso con James y su novia Kaitlin. Les pregunté donde querían ir y me llevaron a uno de sus sitios preferidos: Buffalo Wild Wings.

Es una cadena de restaurantes bastante conocida y en ella se sirve mayormente lo que se conoce como 'finger-food', es decir, comer con los dátiles. Los ingredientes de los diferentes platos no suele variar mucho, básicamente todos ellos están basados en carne, con diferentes acompañantes o guarniciones, pero siempre carne.

La gran atracción de este restaurante es, al hilo del título, las alitas de pollo picantes. Las famosas 'wild wings'. Como no podía ser de otra forma, siendo primerizo en estas lides había que probar el plato más famoso, la principal razón por la que la gente entra en este restaurante, las 'chicken wild wings'. Las alitas se pueden pedir solas o con distintos tipos de salsa. Si las pides solas es posible que te echen del restaurante por rarito o sospechoso, así que hay que pedirlas con salsa, como está mandao. Al no estar muy acostumbrado a la 'hot food' pedí una salsa medio picante, mientras James y Kaitlin la pidieron muy picante. Se sirven en una cajita de cartón y no le ponen nada, sólo alitas a saco, el número que hayas pedido totalmente recubiertas de la salsa escogida.

Yo no sé qué entienden ellos por medio picante, pero al primer bocado me caían los lagrimones como si tuviera las cataratas del Niágara en plena pupila. Dios bendito que escozor de garganta! Menos mal que poco a poco el paladar se me fue acostumbrando a esa picantor y las siguientes ya fueron entrando bastante bien. Entonces llegó el momento cumbre, James me dio a probar una alita con la salsa picante de verdad y aquello fue un suplicio. Un poco más y saco fuego por la boca. Me tuve que beber medio vaso de agua para poder calmar aquello. Que sensación más bestia en la lengua, no la sentía, al igual que Rambo con las piernas. Lo más gracioso es que ellos se las cascas de 2 en 2, como si estuvieran bañadas en mayonesa. Qué cracks!

Otra de las cosas graciosas es la forma de comérselas a lo cavernícola. Se puede ver un restaurante entero comiendo alitas con las manos pringosas como si se fuera a acabar el mundo. Qué forma de devorar! Un poco más y se las meten hasta con hueso incluido.

Ha sido curioso esto de probar las alitas picantes. No ha estado mal, pero es claramente mejorable. Las alitas están buenas, para qué mentir, pero es pura monotonía culinaria. Lo único que hace uno es tragar alita tras alita: 1 alita, 2 alitas, 3 alitas... Vale que están buenas, pero se hace aburrido no comer otra cosa más.

Así que nada, al final de la zampada carnívora de alitas (es la palabra por excelencia de este post) nos fuimos para casa a jugar un rato a juegos de mesa y poco más dejó la noche. Simplemente una experiencia de restaurantes más en USA.

4 comentarios:

  1. Alitas de pollo, que buenas y con salsita picante... mmmmmmm

    Creía que eras capaz de tomarlas con salsa superpicante, espero que al final de tu andadura te las comas sin sufrir.

    Venga tío ya hablamos.

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  2. jajaja això és una cosa salvaje home la manera en que la gent menja en ixe restaurant, com una competició a veure qui es pringa més les mans! Per cert, deixa'm fer-te una correcció si no t'importa jej és Wild i no Wyld, però bé, ja sabràs més anglés que jo, no te podré fer massa correccions a partir d'ara jaja. Vinga un abraç cosí =)

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  3. hou hou, asshole you are riiiiight, I'm going to fix my 'wyld' erroooorrrrllllssss

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  4. Rafael todavía soy un padawan con el picante de las alitas. Espero llegar jedi al final de mi andadura yankie. Que la fuerza me acompañe! Voy a ver al Valencia por internet, que no lo echan por ESPN.

    Un abraç a tots!

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