miércoles, 31 de marzo de 2010

El club VIVA

En este serial de descubrir nuevos sitios en Saint Louis, el sábado pasado le tocó al club VIVA:

    http://clubvivastl.com/web/

Jennifer (ya explicaré en otro post quién es) me invitó al cumpleaños de una amiga suya para el sábado pasado y, dada mi situación de medio autista en el barrio este de autistas,  evidentemente no me pude negar al ofrecimiento.

El cumpleaños de Whitney básicamente consistía en cenar en un bar bastante majo y luego ir de bailoteo al club en cuestión. Super original, como podéis comprobar. Si me acordara del nombre comentaría todo lo referente al bar, pero lo único que merece la pena recordar es que la cena estaba buenísima. Lo cierto es que los bares del downtown tienen cierto atractivo en esta ciudad. Algunos son bastante agradables para pasar allí el rato.

Luego del bar vino lo bueno de la noche. Justo enfrente a pocos metros es donde se encuentra el club VIVA. El ir a este club determinado era petición expresa de Whitney. Obviamente, siendo su cumpleaños, había que satisfacer sus deseos. Y lo cierto es que estuvo bastante bien la noche. Entramos y pocos minutos después empezó la hora de clase de salsa gratis. Así que nos pusimos todos en posición y lo pasamos muy bien durante una hora. El instructor era un viejete hispanoamericano que hizo la clase muy amena y nada embarazosa. Desde luego, en una hora uno no se convierte en un maestro salsero, pero por lo menos da para pasárselo bien. Al acabar la hora de clase gratis la gente ya puede salir a bailar libremente o quedarse allí tomándose unas copichuelas. Por lo que me contaron, y por lo que pude comprobar in situ, es bastante común en este tipo de bares de esta zona el invitar a gente a bailar. No importa que sean conocidos o si no se habían visto el careto en la vida, el caso es no parar de bailar hasta que cierran, que cómo no podía ser de otra forma por aquí, fue a la 1 de la noche (vaya corte de rollo que pega). Uno puede ver a bastante gente, normalmente chicos, invitando a bailar a las damiselas durante una o dos canciones. Luego si se quiere, se puede continuar bailando, ligoteando, irse a beber, mandar al otro a la mierda porque es un torpe y no hace nada más que pisarte, etc.

En fin, buena experiencia San Luiseña. Se agradece el que le lleven a uno a esta clase de sitios mientras sigue pendiente del automóvil. Thank you Jennifer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario