Hoy os voy a hablar de un tema un tanto curioso en el ámbito escolar: el tamaño de los autobuses. Sí, sé que suena a chorrada, pero hay una diferencia entre ir en un autobús de tamaño normal y un 'short bus', es decir, un autobús de un tamaño más pequeño. La diferencia estriba en que los 'short buses' son para los jóvenes escolares que tienen alguna deficiencia física o mental, mientras que los otros son para los que no poseen ninguno de estos handicaps.
Todas las mañanas cuando voy hacia casa de Michele para ir al trabajo pasan 2 autobuses por la calle. Pues bien, después de casi 4 meses (que observador soy) el otro día me fijé en que el autobús en el que se sube el hijo del vecino tenía un tamaño más pequeño al otro autobús que cruza la calle, y Michele me contó que el chaval debe de tener alguna deficiencia porque sólo esas personas son las que se suben a esos autobuses más cortos.
Seguro que os viene un par de preguntas a la perola:
1. Por qué coño tienen que usar esas personas un autobús diferente? No puede ser ésta una forma de discriminación? Por lo menos, si el autobús fuera del mismo tamaño que los otros, pasaría inadvertido a los paletos que los miran con mala cara y los señalan.
2. Después de todo este tiempo aquí, cómo es posible que Michele todavía no sepa si el hijo del vecino es disminuido en algún aspecto? Así es el medio autismo reinante de este tipo de barrios tan habituales en el Midwest. Tanto tiempo y habrá hablado con el vecino entre 5 y 10 veces. Esa es la forma que tienen de ser y vivir. Diferente. No me gusta, pero es la que eligen ellos.
Espero que os haya resultado interesante la anécdota.
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