sábado, 17 de abril de 2010

James

Esta entrada es para el hijo menor de Michele, James, quién se ha convertido en una de las personas más cercanas a mí desde que estoy aquí. Gracias a que él no trabaja en invierno, eso le ha dejado las tardes libres y la mayoría de ellas las ha pasado conmigo jugando a baloncesto, billar o lo que hiciera falta con tal de no aburrirnos. Tengo que reconocer que, sin él, el invierno aquí no habría sido tan llevadero ni de lejos.

Aunque él diga que no, James es lo más parecido a un hiperactivo. Siempre tiene que estar haciendo algo. No se puede estar quieto nunca. Si para 2 minutos se tiene que empezar a mover otra vez. Por otra parte, no le gusta nada que le aconsejen o le digan lo que debe hacer. No tolera la crítica exterior y se pone de mala leche cuando alguien intenta hacerlo. Aunque intentes ayudarlo,  él lo toma como una ofensa a su inteligencia y lo coge de malas maneras. Pensó en ir al ejército como su hermano, pero no acepta órdenes de otros, con lo que esa opción quedó descartada. Tampoco tolera que le digan o le discutan que Dios no existe. Es muy creyente, como el 95% de las personas aquí más o menos. Eso también se lo coge de malas formas. Así que ya dejé de discutir con él sobre eso.

El chaval es realmente un portento en cuando a físico se refiere. Tiene una fuerza que no es normal. Cuando estaba en el instituto era el mejor jugador de rugby, de fútbol americano y era el campeón estatal de halterofilia. Hasta el año pasado competía en combates de esos raros de artes marciales que se ven por la tele donde se pegan unas leches de infarto. De 104 o 105 combates perdió solamente 2. Sin tener prácticamente experiencia ya le ganaba a luchadores mucho más experimentados y de mayor peso que él. Pero el que sea tan bruto no significa que no tenga su punto sensible, y es que dejó de pelear porque mandó a un tipo al hospital por un periodo de 2 meses y se sintió tan mal por hacerlo que tuvo que dejar los combates.

En general es muy buena persona. Es algo bruto a veces y directo cuando se expresa, pero siempre está dispuesto a ayudar al que lo necesita, menos a su madre, que la tiene siempre disgustada por algún problema u otro en su casa. Todos tenemos nuestros puntos negativos. Yo creo que el mejor adjetivo para él es que es muy bondadoso. Mira si será bondadoso que hasta invitó a una cerveza al cansino de Donald, algo que a Michele y a mí no se nos ocurriría en la vida...

Total, que me alegro de haber conocido a una persona que me ha prestado su ayuda para algunas cosas que necesitaba aquí y me ha tratado como un amigo más desde el principio. Thanks little Irish.

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