Ya comenté hace tiempo que una de las jodiendas más insoportables son las nevadas que caen aquí, pero hoy es el turno de otro fenómeno meteorológico que tiene lugar en Missouri, las tormentas de hielo.
No son grandes chaparrones, no suelen pasar de simples lloviznas, pero tocan los huevones a base de bien. Y por qué? Básicamente porque lo convierten todo en una pista de hielo. Y cuando digo todo, es todo. Y cuando digo pista de hielo, es pista de hielo total. No se puede caminar por ningún sitio. Hay que tirar sal por todas partes o es imposible avanzar si no es patinando en lugar de caminando. Yo mismamente tuve que ir deslizando por la acera para poder llegar al coche. Si intentaba caminar me iba a dar una leche de infarto, así que tuve que ir sin despegar la suela del asfalto. Qué podía hacer, tenía que quitarle toda la capa de hielo que tenía por encima.
La casa está en una pequeña pendiente haciendo esquina con una señal de "Stop", pues bien, un zumbao iba conduciendo a esas horas cuando intentó parar en el stop y el coche se le fue 20 metros para adelante sin que pudiera pararlo. Había otro que intentó subir la cuesta y el coche se le iba para abajo. Tuvo que esperar a que el coche cayera abajo de la pendiente y entonces coger tracción para poder subirla. Lo único que se puede hacer es tirar sal y esperar a que algún día suba la temperatura un poco y se pueda ir derritiendo toda esa capa de hielo que hay por todas partes. Patience!
Así son las tormentas de hielo. Si os encontráis en medio de una, mejor no salgáis a pasear al perro si no lleváis los patines de hielo puestos.
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