En uno de los últimos posts hablaba de las tormentas de hielo pero para tormenta la que tuvimos hace unas 4 o 5 semanas. Fue la peor de las que ha habido en USA en años. Algunos amigos y compañeros de trabajo flipaban con lo fuerte que había sido. Se vio afectada como 1/3 de la población total del país y eso es mucho decir.
Me acuerdo que empezó un lunes por la tarde, todo el mundo se fue a casa a mediodía porque conducir ya era peligroso. Martes por la mañana fui a trabajar porque la cosa no estaba tan mal para conducir y cuando entro a la oficina… Sorpresa! Luces apagadas y todo el mundo en casa. Yo me pongo al trapo como cualquier día y en un momento determinado me da por mirar por la ventana y vaya cambio, en cuestión de un par de horas se había envuelto casi todo en hielo y nieve. Entonces me di cuenta de por qué estaba solo y no había venido nadie. Así que nada, cojo el coche y vuelta para casa después de 2 horas en la empresa. Volviendo a casa sí que fue difícil conducir. Después de volver a casa en esas condiciones me podría apuntar a cualquier rally en condiciones de ganar.
Después de todo el día cayendo nieve y hielo salí hacia las 7 de la tarde a limpiar el 'driveway' (el espacio donde se aparca el coche en casa) y eso sí que fue una tortura de limpiar. No había forma de meter la pala de duro que estaba el hielo. No era una capa de 2 palmos y medio de nieve, que es bastante fácil de remover, sino que era una capa de 2 palmos y medio de hielo que se estaba empezando a hacer duro. Entre palazo y palazo tenía que patear la pala para que se pudiera incrustar en el hielo, hacer palanca y poder levantarlo. Aquello sí que costó. Qué brazos de terminator se me quedaron después de todo ese ejercicio.
Como limpié todo el driveway al siguiente (miércoles) día pude ir a trabajar. Habían enviado un correo electrónico para que la gente no fuera, pero como yo no puedo abrir el correo fuera de la oficina no me enteré y allí me planté otra vez. La carretera estaba muy mal y de camino a la oficina, que son unos 10 minutos, ya se veía un rastro de 10 coches en la cuneta. Poca broma tú, poca broma! Esta vez en la oficina por lo menos habían un par de pipiolos más aparte de mí.
Una de las peores cosas de estas tormentas es que una vez pasan y acto seguido vienen un par de días de calor, se derrite algo de hielo, con lo que si luego vuelve a hacer frío como pasó aquí, ese hielo que se derrite por todas partes se congela y se hace resbaladizo como la madre que lo parió. Pista de patinaje total.
Pero bueno, por fortuna no me pasó nada conduciendo y eso que lo hice en una de las peores tormentas que se recuerdan por aquí. Si no hice ningún trompo fue por chamba y lo demás tonterías. Total, un coñazo insoportable la tormenta pero buena experiencia al fin y al cabo, por lo menos de las que no se olvidan.
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